06/09/2019

Propuestas para el aumento de la utilización de internet por parte de la tercera edad.

Propostas para aumentar a utilização da Internet por parte da terceira idade - Tribuna Abierta

El acceso a internet por parte de las personas mayores ha recibido poca atención pese al importante número de personas que forman este colectivo. El IMSERSO (2011) cuenta con un estudio general sobre la tercera edad en el que ya se abordaba este aspecto. 

En 2015 el Centro Internacional sobre el Envejecimiento (CENIE) junto con la Fundación General de la Universidad de Salamanca llevaron a cabo una encuesta nacional para analizar el mercado de la tercera edad o mayores (Muñoz, González, Garrido, 2015) . Se encuestó a 950 personas de 60 o más años (error muestral ±3,18% al 95% de nivel de confianza) y, a efectos comparativos, también se entrevistó a 500 personas de 25 a 59 años (error muestral ±4,38% al 95% de nivel de confianza), a los que denominaremos mayores y jóvenes, respectivamente. En este artículo nos vamos a centrar en una profundización sobre el uso de internet de la tercera edad a partir de los datos de esta importante muestra. 

Para ello hemos seleccionado de la muestra total a los mayores y jóvenes que declaraban que usaban algún dispositivo electrónico (ordenador, tableta o smartphone). En concreto, la pregunta que utilizamos como filtro es: “¿Usted personalmente, usa algún ordenador, tableta o teléfono móvil inteligente o smartphone?”. Las personas que declaraban que sí utilizaban alguno de estos dispositivos, respondían posteriormente a las preguntas sobre la intensidad de acceso a internet a través de un ordenador y, como segunda pregunta, a través de un dispositivo móvil (smartphone o tableta). 

Las respuestas a estas dos preguntas se cruzan con las variables identificadoras del perfil sociodemográfico y de su comportamiento y consumo que se incluyeron en el cuestionario, para conocer los antecedentes y consecuencias del acceso a internet por parte de los entrevistados mayores y jóvenes. Para conocer la fiabilidad de las diferencias, variable a variable, de la intensidad de utilización de internet a través de ordenador y dispositivos móviles, se utilizaron las siguientes pruebas: Chí Cuadrado para las variables sociodemográficas (o cualitativas) y la T de Student para las de tipo cuantitativo (medias). 

Del análisis realizado extraemos las siguientes conclusiones sobre la utilización de internet en términos comparativos entre mayores y jóvenes. 

Medidas para aumentar el acceso de los mayores a Internet. 

La percepción de dificultad explica el menor uso de acceso a internet de las personas mayores. El que las personas de mayor formación académica sean navegadores más intensivos tiene mucho que ver con esta percepción de dificultad. Una parte de la dificultad es real y otra puede ser más de tipo psicológico. Es preciso incorporar por parte de las empresas las tecnologías de reconocimiento de voz a las aplicaciones informáticas para minorar una parte de esta percepción por parte de los mayores. Por otra parte, las aplicaciones deben estar diseñadas para que la mera intuición, sin formación previa, sea suficiente para su correcto uso. Por tanto, las aplicaciones deben ser más amigables e intuitivas para que el segmento de mayores tenga un incentivo a su uso y, en consecuencia, a navegar por internet. Este aspecto fue destacado en la investigación realizada por González-Oñate y otros (2015). 

Diseñar aplicaciones que combinen lo funcional con lo lúdico. Si se quiere aumentar la utilización de internet por parte de las personas, tanto jóvenes como mayores, hay que saber combinar tanto el aspecto funcional como el lúdico. Los mayores que más acceden a internet no lo hacen porque primen más los aspectos de entretenimiento, como podemos pensar a priori, sino porque encuentran tanto una como otra utilidad. 

Las empresas deben propiciar ofertas que sean a la vez válidas para realizar la función para la que fueron diseñadas, así como ser entretenidas. 

La compra por internet como desencadenante de la utilización de Internet. 

La compra por internet es un factor fundamental que motiva el uso de los dispositivos para navegar. Posiblemente esta actividad puede entenderse no solo como una actividad funcional, sino también lúdica; tal y como sucede en las compra en los comercios físicos. Esta conclusión ya se señalaba en el artículo de Villarejo-Ramos y otros (2014). El que las marcas preferidas por los mayores, tanto de productos como de servicios, den más relevancia en sus esfuerzos de marketing al comercio electrónico, aumentará la predisposición de los mayores a entrar regularmente en internet. 

En relación con la compra de bienes en establecimientos físicos y la intensidad de uso de internet, hemos comprobado que para los jóvenes, el tener un establecimiento de compra habitual en cercanía aumenta y no disminuye la utilización de internet tanto a través de dispositivos fijos como móviles, justo al contrario de lo que podemos intuir. Otros aspectos como el horario de apertura o la variedad de marcas, no influye en este mayor o menor uso de internet. En cambio, este resultado ya no aparece en el segmento de personas mayores. Por tanto, la distancia en una población a la oferta de un producto que se vende en establecimientos no influye en el tiempo de uso de internet. A priori, pensábamos que a mayor distancia a la oferta, mayor dificultad de acceso a la información (búsqueda y comparación) y, por tanto, mayor predisposición a utilizar internet; pero esto no ha sido así. 

Los jóvenes compran por internet para “no tener que cargar con la compra”, tanto si acceden a través de dispositivos fijos como móviles. En cambio, los mayores, de haber una razón es por acceder a un mayor surtido. Por tanto, para unos es la comodidad y para otros, los mayores, el acceso a una mayor capacidad de elección de marcas y productos. Por tanto, los mayores pueden compensar a través de internet la mayor dificultad para desplazarse para buscar los productos y servicios a los que quieren acceder, lo que representa una oportunidad para acercar la oferta de las empresas a este segmento de mayores. 

Los dispositivos móviles: la puerta de acceso para las personas más mayores, mujeres y residentes en zonas rurales. 

La edad es una variable clave para entender el mayor o menor uso de internet. Navegan más los más jóvenes y, dentro de los mayores, los de menor edad. Pero al contrario de los jóvenes, esta segmentación por edad en los mayores solo sería válida para los dispositivos móviles y no para la navegación con ordenador. Es decir, que las aplicaciones informáticas destinadas a los más mayores deberían estar pensadas más para ordenador, mientras que las destinadas para los de menos edad dentro de los mayores, deberían estar diseñadas para dispositivos móviles. 

El que la intensidad de navegación por internet difiera en función del dispositivo utilizado por los mayores, es un resultado interesante. Los varones navegan más por internet que las mujeres si nos referimos al acceso a través del ordenador. Pero si consideramos los dispositivos móviles, esta diferencia desaparece. Es decir, que las mujeres mayores se incorporan de igual forma que los varones mayores a la navegación por internet si se trata de este tipo de dispositivo. Sin entrar en las razones que pueden estar detrás de este resultado, es clave que las marcas y los servicios de las Administraciones Públicas tengan como premisa que sus aplicaciones se oferten a partir de apps o adaptadas a dispositivos móviles para no discriminar entre varones y mujeres. 

Además, como vimos en nuestra investigación, el tamaño del municipio en el que reside la persona mayor no influye en la intensidad de acceso a internet por parte de las personas mayores si ese acceso es a través de dispositivos móviles. En cambio, sí influye si se trata de acceso a través de ordenador. Por tanto, priorizar los dispositivos móviles en el acceso a internet no solo favorece al acceso por parte de las mujeres, sino también de las personas que viven en poblaciones de menor entidad, lo que permite no discriminar a las zonas rurales. Podríamos explicar este resultado a partir de la forma de contratación del acceso a partir de uno u otro tipo de dispositivo y de la cobertura, pero preferimos no entrar en estas consideraciones porque quedan fuera del ámbito de este artículo. 

Otro aspecto muy interesante que hemos obtenido es que el nivel de estudios está muy relacionado con el mayor uso de internet tanto por las personas jóvenes como por los mayores (García y otros 2015). Pero tanto unos como otros, no presentan diferencias si nos referimos específicamente a los dispositivos móviles. Es decir, los dispositivos móviles en la práctica facilitan el acceso a las capas de población con menor formación. Esta es otra razón poderosa para primar los dispositivos móviles a la hora de alcanzar una sociedad más inclusiva y para que las marcas puedan llegar a todas las capas de la población. Esta conclusión, va en la línea de las propuestas formuladas por Viñarás-Abad y otros (2017). 

Internet y bienestar. 

Pensábamos al inicio de la investigación que el mayor uso de internet mejoraría la percepción de bienestar por parte de los internautas, particularmente los mayores, pero nuestros resultados no nos permiten mantener esta afirmación, en contra de lo que concluye el artículo de Khalaila and Vitman-Schorr (2018). 

BIBLIOGRAFÍA

- González-Oñate, C., Fanjul-Peyró, C. & Cabezuelo-Lorenzo, F. (2015). Use, Consumption and Knowledge of New Technologies by Elderly People in France, United Kingdom and Spain. Comunicar, no 45, v. XXIII, 19-27. 

- IMSERSO (2011). Estudio Longitudinal Envejecer en España. Disponible en: http://www.imserso.es/InterPresent1/groups/imserso/documents/binario/bo…;

- Khalaila, R. & Vitman-Schorr, A. (2018). Internet use, social networks, loneliness, and quality of life among adults aged 50 and older: mediating and moderating effects. Springer International Publishing, 27: 479–489. 

- Muñoz Gallego, P. A., González Benito, O. & Garrido Morgado, A. (2015). Economía del envejecimiento. Disponible en: https://fundacion.usal.es/es/empresas- amigas/199-contenidos/1553-estud…;

- García, J.R., Correa, M. & Tabanera, A. (2015). Comercio electrónico y hábitos de consumo en España: la importancia de la banca on-line. Disponible en: https://www.bbvaresearch.com/publicaciones/comercio-electronico-y-habit…- consumo-en-espana-la-importancia-de-la-banca-on-line/ 

- Villarejo-Ramos, Á. F., Rondán-Cataluña, F. J., & Revilla-Camacho, M. (2016). Tipología de compradores online mayores de 55 años. Innovar, 26(59), 61-72. 

- Viñarás-Abad, M., Abad-Alcalá, L., Llorente-Barroso, C., Sánchez-Valle, M. & Pretel-Jiménez, M. (2017). Administración electrónica y e-inclusión de las personas mayores. Revista Latina de Comunicación Social, 72, pp. 197 a 218.