L’Illa

Su presencia enigmática y majestuosa atrae a todo aquel que osa mirar al Mediterráneo desde las playas de Benidorm. Como un imán, ejerce un poder de atracción del que ni mi cámara ni yo pudimos, ni quisimos, escapar. Muchas leyendas explican la aparición de este islote en medio del mar, aunque todas tienen el mismo origen: La isla, es la hendidura que le falta a la montaña de Puig Campana, que se encuentra de espaldas a la ciudad. De entre todas estas leyendas, destaca la del héroe francés Roldán, comandante de Carlomagno. Cuenta la leyenda, que combatiendo con un jefe moro, ensimismados ambos en la batalla, acabaron frente a frente en la cima de esta montaña. Roldán levantó su espada Durandarte para, descargando toda su furia, darle al infiel el golpe final. Éste logró esquivarlo y fue tal la fuerza con la que Roldán golpeó, que cortó un gran trozo de roca que cayó rodando hasta el mar. Otra versión con el mismo protagonista, relata que Roldán descargó sobre la montaña su espada para alargar el día al caer enamorado de una hermosa doncella moribunda. Le aseguraron a Roldán que su amada moriría con el último rayo de sol. Inmerso en un profundo dolor, trató de impedir que los rayos de luz cesaran, haciendo un inmenso tajo a la montaña para permitir pasar la luz del sol. Por todo ello, los marineros conocen la isla como la cuchillada de Roldán. Recibe otros nombres: La isla de los periodistas, la isla de los pavos reales o la isla de Benidorm. Yo me quedo con el nombre que le dan los lugareños: L’Illa, a secas. En muchas de las siguientes imágenes, L’Illa, ejerce un protagonismo casi insultante. En otras, sin embargo, se muestra condescendiente, cediendo su papel protagonista y pasando a ser mera espectadora de una ciudad que la observa y que la admira.

Valoración del jurado:

La atmósfera en tonos suaves, azules y blancos, provoca una sensación de bienestar, quietud y serenidad. Una pareja mira el horizonte amplio en el que se recorta una isla a la que aún se puede intentar llegar, mientras sobre ellos las guirnaldas de luces hablan de que la vida todavía es una fiesta dulce.

Entrevista personal

Rodrigo Roher es de Ciudad Rodrigo, Salamanca, donde nació en 1976. Reside en Madrid donde trabaja como funcionario Administrativo.

  • Cuál es tu vínculo con la fotografía

La fotografía es mi pasión. No vivo exclusivamente de ella ni mi labor profesional es la fotografía, pero subsana esa parte del trabajo que me da ingresos pero que no me enriquece personalmente. A veces imparto charlas o doy clases, pero no he querido nunca dedicarme profesionalmente a ella porque cuando tienes que realizar encargos para otros, pierdes la libertad. De momento puedo hacerlo así y es como pretendo seguir sintiendo la fotografía.

No soy consciente que un momento claro en el que decidiese que era fotógrafo. Llevo muchos años en un mismo círculo fomentando en mi una parte más artística.
En realidad empecé con la pintura y el dibujo y por eso comencé estudios de Bellas Artes. Después, hice Comunicación Audiovisual. Me volqué mucho en el vídeo y en el cine y por eso me mudé a Madrid con la intención de estudiar Dirección de Cine. 

La fotografía vino después, pero es la disciplina donde finalmente he encontrado mi lugar y donde llevo más de 20 años.
Empecé usando la fotografía  para documentar simplemente mis viajes, pero ha terminado enganchándome y se ha convertido en mi lenguaje. Los videos, por ponerte un mero ejemplo, eran lentos de editar. Con la fotografía consigo frescura, inmediatez y he terminado haciendo street photography quizá por la influencia de autores que me interesan: además de los clásicos de la foto de calle, algunos españoles contemporáneos como Cristina García Rodero, Cristobal Hara, Chema Salvans o Ricardo Cases.

  • Concepto detrás de tu fotografía

La fotografía ganadora, como obra singular soy consciente de que tiene mucha fuerza, pero en realidad pertenece a un proyecto que tengo en marcha y que se publicará en unos meses en formato libro. Se llamará L'Illa y es un homenaje a la Isla de Benidorm. En el proyecto, la isla es el nexo de unión para el desarrollo de la narrativa del fotolibro. A veces como protagonista o a veces en segundo plano, está siempre ahí.

Dentro del proyecto juego mucho con la luz y hay fotografías estéticamente muy diferentes. No busco las típicas horas bonitas de luz, ni la misma luz ni las mismas escenas. En este caso, me interesaron los tonos suaves de luz de día. En las innumerables visitas que hice a Benidorm para el desarrollo del proyecto, me pasaba días enteros recorriendo la ciudad. Aquel día me encontré con esta escena. Me pareció atractiva la manera en la que las formas conjugaban con el fondo donde está la isla y las guirnaldas, que le añadían un valor. Me fui acercando lo que pude, porque trabajo con una focal de 35mm y al llegar a 1 metro de distancia, moldeé la imagen que quería conseguir: hice 3 o 4 disparos y empleé un flash de relleno para darle un poco más de suavidad a la escena. Me quedé con esta foto final.

Me gusta por la traquilidad y los buenos deseos de futuro que evoca. Los protagonistas, que no estaban posando, parece que llevaran toda la vida juntos y viviendo allí. El mensaje de esperanza que transmite me interesa, porque más allá de que es una fotografía llena de belleza, te impregna de buenas sensaciones. Soy consciente de que es una imagen icónica y que no representa en su totalidad al resto del libro, pero también por eso es especial y por eso la elegí para presentarme al concurso.

  •  Qué te interesa de la fotografía

​A lo largo del tiempo, mi búsqueda ha cambiado. Empecé procurando contar una historia en una sola imagen, a modo ‘fotograma de película’ donde contener toda la escena, la información y el mensaje que quería transmitir, pero a lo largo del tiempo me he ido nutriendo más de las anécdotas.

Quizá por mis estudios en Trabajo Social desde un primer momento me interesan temas con trasfondos sociales, pero siempre tratados desde la ironía y el humor. Con otro proyecto que tengo en desarrollo, por ejemplo, estoy buscando exaltar la belleza de mi barrio. Aparentemente no la hay, pero precisamente esa es una de las labores del fotógrafo: mostrar su propia mirada, resaltar aquello que otros ven.

Hubo un tiempo en el que quise ser Director de Cine y la fotografía me ha colocado un poco en ese lugar: salgo a la calle, donde tengo mi propio escenario y mis propios personajes y no necesito de mucho más material que mi cámara. Solamente debo que estar atento a lo que tengan que contarme y ser capaz de captarlo tal y como yo quiero, sin tener que pedir posados, sin intervenir en lo que sucede. Soy un mero espectador que resignifica y me gusta esa sensación de libertad que me da la fotografía. También de soledad; porque sin ser un ser asocial, mis fotos están hechas desde la soledad de los paseos y los pensamientos y creo que necesitan esa misma pausa en el espectador.

  • Desde tu perspectiva personal:  ¿Qué es el envejecimiento? ¿Cómo te posicionas ante el envejecimiento?

Fotográficamente siempre me ha gustado mucho la gente mayor. Los niños también, pero por temas legales, al ser fotografías robadas, me topo con leyes de protección de la imagen que en el caso de los menores son más estrictas. En la gente mayor no tengo ese problema. También es mucho más enriquecedor todo lo que visualmente te puede dar: una mano de una persona mayor tiene mucho que contar, ya no te digo un rostro.

El envejecimiento, para mi, simplemente es un proceso natural. Como proceso, a lo largo de la vida vas completando etapas y tu propio desarrollo como persona te irá pidiendo hacer cosas diferentes. Eso no quiere decir que tengas que esperar a una determinada edad para hacer algo, sino que debes estar abierto a experimentar las características concretas de cada etapa con la mente abierta a todo lo que puedas encontrar.

A mi me parece que es una etapa bonita y tan enriquecedora como otras. Yo pienso llegar con toda la salud que pueda, seguir haciendo fotografías y por qué no, terminar mis estudios de Bellas Artes. Cuando llegue a esa etapa si quieres volvemos a hablar. Tendré una opinión mucho mejor formada. 

Autor

Madrid, Salamanca, españa
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Información EXIF

Fecha toma de fotografía: 
29/01/2019
Modelo: 
X-Pro2
Tamaño de la foto: 
626200
Software: 
Adobe Photoshop Lightroom 6.10.1 (Macintosh)
x-Resolution: 
72/1
y-Resolution: 
72/1
Espacio de color: 
65535
Distancia focal: 
35mm
ISO: 
800
Programa de exposición: 
Shutter speed priority AE
Número f: 
13/1
Tiempo de exposición: 
1/250s
Nombre archivo: 
e35f7291-da36-422b-93be-0660e1b63d9d.jpeg

Concurso fotográfico

En el marco de: Programa Operativo Cooperación Transfronteriza España-Portugal
Instituciones promotoras: Fundación General de la Universidad de Salamanca Fundación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas Direção Geral da Saúde - Portugal Universidad del Algarve - Portugal