09/02/2024

La soledad provoca envejecimiento prematuro en la tercera edad.

La soledad provoca envejecimiento prematuro en la tercera edad. - CENIE, longevidad, envejecimiento

García Sabín, 'coach': “La soledad provoca envejecimiento prematuro en la tercera edad”

La experta en inteligencia emocional opina que los concellos deberían vigilar más la soledad en ancianos.

La soledad no deseada en la tercera edad es uno de los grandes retos sociales en una comunidad cada vez más envejecida: se espera que en 2030 haya más de 300.000 mayores en Galicia sin acompañamiento. Así lo afirma Marta García Sabín, una coach experta en inteligencia emocional que el jueves a las 20.00 horas ofrecerá un coloquio en la Biblioteca Eijo Garay de la parroquia de La Soledad (O Castro).

–¿Qué es la soledad no deseada? ¿Cuándo es problemática?

–La no deseada es un sentimiento subjetivo, es no tener cantidad ni calidad en las relaciones. Hay necesidades afectivas sin cubrir. Las personas se sienten excluidas y desconectadas de sus allegados.

–¿Cuáles son sus consecuencias psíquicas? ¿Y físicas?

–Depresión, trastornos del sueño y tristeza, principalmente. Esto conlleva a un mayor riesgo de mortalidad en los ancianos. Por otra parte, físicamente se observa un envejecimiento prematuro y un gran desgaste de la calidad de vida.

–La Federación Galega de Asociacións Universitarias Séniors (FEGAUS) elaboró un informe sobre la soledad no deseada. Cifran en cerca de 290.000 los mayores no acompañados en Galicia y estiman que en 2030 podrán superar las 300.000. ¿Estamos preparados?

–No. Hay menos natalidad y más personas mayores. No vamos a poder atender sus necesidades. Deberíamos dedicar más medios para concienciarnos, detectarlo y prevenirlo. Tenemos que empezar a interactuar más, sobre todo porque la soledad también afecta a otros grupos de edad como los adolescentes: después de la pandemia aumentaron las depresiones y los aislamientos en ellos.

–Aunque la soledad no entiende de clases, históricamente afecta más a mujeres que a hombres. ¿Por qué?

–Los hombres salen más. Las mujeres tienden al aislamiento. Durante años cuidaron a sus hijos y luego a sus nietos, hasta que luego todos hacen sus vidas, ¿y ellas? Los hombres se jubilan y tienen más actividades, es una factor sociocultural que hace que existan estas diferencias

–¿Cuáles son las claves para llevar la soledad mejor?

–Hay que crear una red de convivencia en la que se tengan en cuenta las historias personales de cada individuo. Tenemos que concienciarnos de que para que la tercera edad pueda tener calidad de vida y bienestar, necesitan relacionarse con otras personas. La sociedad debería tener una visión más comunitaria, fomentar las asociaciones y que el rol de las administraciones sea más amplio con asistencia física y mayor detección. Ojo, también vemos muchos casos de usuarios de residencias de ancianos que, pese a tener sus necesidades cubiertas, requieren ser escuchados porque nadie lo hace. Puedes darle vida a una persona haciéndole reír un día.

–¿Ahora somos más solitarios? ¿Se perdieron los vínculos vecinales, la vida de barrio?

–Totalmente. Se ha perdido. Ojalá volviésemos a eso. Antes todos se conocían y estaban pendientes unos de otros. La coitidianidad del barrio de antaño funcionaba como una familia.

–¿En el rural -donde la despoblación es más notoria- hay más aislamiento?, ¿Cómo llegar a todas partes?

–Hay muchas personas solas en las áreas rurales, pero continúa existiendo la vida vecinal. El aislamiento se compensa. Además, en los ayuntamientos pequeños logran programar más actividades para la tercera edad. Hay más escucha y más integración.

Fuente: Faro de Vigo