Actividades
Un gran jurado para un gran concurso: cuando la mirada es también una forma de futuro
Cada año, el Concurso Internacional de Fotografía del CENIE convierte la imagen en una conversación global sobre la vida, el tiempo y la diversidad.
Desde su primera edición, ha sido mucho más que una convocatoria artística: es una invitación a mirar el mundo con profundidad, a comprender la longevidad no como una cifra biológica, sino como una historia compartida.
En 2025, su sexta edición —bajo el lema “La edad no nos define. La mirada sí.”— ha dado un paso decisivo.
El concurso no solo se ha consolidado como una referencia en el ámbito ibérico y latinoamericano, sino que ha reafirmado su papel como proyecto cultural del CENIE, un espacio donde la ciencia, el arte y la emoción se encuentran.
Y esa visión se refleja en la composición de su jurado: seis referentes internacionales que, desde distintas trayectorias, representan la diversidad de la mirada humana.
El arte de mirar lo esencial: Isabel Muñoz
Premio Nacional de Fotografía, Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Isabel Muñoz ha hecho del cuerpo un lenguaje universal .
Sus retratos, impresos en platino, revelan lo invisible: la emoción como verdad.
En sus series Mujeres del Congo, Agua o Antropología de los sentimientos, la piel se vuelve territorio de memoria y dignidad.
Su presencia en el jurado encarna una idea esencial para el CENIE: que la longevidad también es arte, una forma de resistencia y belleza.
La verdad en el instante: Manu Brabo
Premio Pulitzer y uno de los fotoperiodistas más reconocidos de su generación, Manu Brabo ha retratado la dignidad en medio del caos .
Sus imágenes, tomadas en conflictos como Siria, Libia o Haití, no buscan el impacto, sino la comprensión.
Su incorporación al jurado añade la ética del testigo: la convicción de que fotografiar es elegir qué merece ser recordado.
Porque la longevidad también implica eso: saber qué conservar, qué historia preservar del paso del tiempo.
La memoria como mirada: Sandra Balsells
Sandra Balsells, Premio Ortega y Gasset, representa la memoria comprometida .
Su obra, que documenta la guerra de los Balcanes, Palestina o Mozambique, convierte el dolor en conciencia y la imagen en responsabilidad.
Como docente, defiende una idea que conecta profundamente con el espíritu del concurso: mirar también es aprender a cuidar.
Su presencia en el jurado aporta la sensibilidad de quien ha hecho de la fotografía una forma de preservar la dignidad humana.
La innovación que guarda emociones: Stéphanie Van Duin
Directora de CEWE España y referente europea en innovación fotográfica, Stéphanie Van Duin simboliza la unión entre tecnología y emoción .
Ha demostrado que la fotografía puede seguir siendo un lenguaje de memoria en una era digitalizada.
Su participación en el jurado refuerza una convicción compartida con el CENIE: la imagen no solo documenta la vida, la conecta.
Porque detrás de cada dato, como detrás de cada rostro, siempre hay una historia.
La imagen como conciencia: Antonio López Díaz
Fotógrafo, cineasta y periodista, Antonio López Díaz es una voz fundamental de la fotografía social contemporánea .
Su obra une arte y denuncia: desde el impacto ambiental en la Amazonía hasta la resistencia de las comunidades rurales, su cámara no juzga, acompaña.
Profesor en la escuela EFTI, enseña a sus alumnos una lección ética: mirar el mundo es también una forma de responsabilidad.
En el jurado del CENIE, su mirada aporta compromiso, respeto y una profunda conciencia del valor de lo humano.
El arte de hacer que las miradas se encuentren: José Luis Amores
Fundador y director de la escuela EFTI durante casi cuatro décadas, José Luis Amores ha sido el arquitecto de buena parte de la cultura fotográfica en España .
Gestor cultural y comisario, ha impulsado más de 300 exposiciones y formado a generaciones de fotógrafos.
Su incorporación al jurado simboliza la vocación del concurso: ser un punto de encuentro entre generaciones, estilos y sensibilidades.
Su legado demuestra que la fotografía, como la longevidad, se construye colectivamente, a través del diálogo y la continuidad.
Un jurado, seis miradas, una idea
El jurado de 2025 encarna la esencia del CENIE: la diversidad como fuerza creadora.
Seis trayectorias, seis lenguajes, seis formas de entender la imagen, unidas por una misma convicción: que mirar es una forma de cuidar.
Desde la emoción hasta la denuncia, desde la innovación hasta la pedagogía, cada uno de ellos amplía el horizonte del certamen y reafirma su misión: mostrar la vida en toda su amplitud, sin estereotipos ni fronteras.
El Concurso Internacional de Fotografía del CENIE no es solo un evento anual: es un manifiesto cultural que desafía la forma en que representamos la edad, la diversidad y la experiencia.
A través de los ojos de su jurado, el CENIE vuelve a recordarnos que la longevidad no se mide en años, sino en miradas que siguen buscando sentido.
Un legado visual para las sociedades longevas
Con más de 15.000 obras presentadas desde su creación, el certamen se ha consolidado como uno de los proyectos de comunicación cultural más relevantes del CENIE.
Su valor trasciende lo artístico: es una crónica visual de la longevidad, un archivo que documenta cómo cambiamos, cómo persistimos y cómo imaginamos el futuro.
Por eso, este año, Un gran jurado para un gran concurso se convierte en uno de los Destacados del Año del CENIE: porque resume en una sola iniciativa todo lo que el CENIE representa.
Un espacio donde la ciencia se hace cultura, donde la edad se transforma en diversidad y donde la belleza, la ética y la emoción aprenden a convivir.